Qué significa la destrucción de pruebas
La destrucción de pruebas se produce cuando pruebas importantes relacionadas con una demanda judicial son destruidas, alteradas, se pierden o no se conservan adecuadamente.
En los casos de lesiones, las pruebas pueden marcar la diferencia entre una reclamación sólida y una controvertida. Pueden ayudar a demostrar la culpa, explicar cómo ocurrió el accidente, confirmar la existencia de una situación de peligro o establecer la relación entre las lesiones y el incidente.
A veces, las pruebas desaparecen por error. Otras veces, una persona, una empresa, el propietario de un inmueble o una aseguradora no conservan los documentos que podrían resultarles desfavorables. En cualquier caso, la falta de pruebas puede dificultar la demostración del caso y afectar a la forma en que un tribunal evalúe la reclamación.
Por qué la falta de pruebas puede cambiar el rumbo de un caso por lesiones
Para que una reclamación por daños personales sea sólida, es fundamental contar con la documentación adecuada. Los historiales médicos son importantes, pero también lo son las fotografías, los vídeos, los datos electrónicos, las declaraciones de los testigos, los registros de mantenimiento y las pruebas materiales recogidas en el lugar de los hechos.
Cuando desaparecen las pruebas, las compañías de seguros pueden alegar que la persona lesionada no puede demostrar lo que ocurrió. Pueden afirmar que el peligro no existía, que el conductor no tuvo la culpa, que las lesiones son exageradas o que el accidente se produjo de forma diferente a como se ha descrito.
Por eso es tan importante conservar las pruebas con rapidez. Cuanto más se retrasa un caso, más fácil resulta que las pruebas clave sean borradas, reparadas, sobrescritas o desechadas.
Tipos habituales de pruebas que pueden desaparecer
Los casos actuales de lesiones suelen incluir tanto pruebas físicas como registros electrónicos. Algunas pruebas pueden perderse en cuestión de días si nadie toma medidas para conservarlas.
Imágenes de vigilancia
Las grabaciones de vídeo son uno de los tipos de pruebas que más se pierden tras un accidente. Las empresas, los aparcamientos, los complejos de apartamentos, las viviendas y los espacios públicos pueden contar con cámaras que hayan captado parte del incidente.
- Guardar las grabaciones de las cámaras de seguridad de la tienda
- Vídeo de vigilancia del aparcamiento
- Imágenes de la cámara del timbre
- Imágenes de las cámaras de tráfico
- Vídeo de la cámara del salpicadero
Muchos sistemas sobrescriben automáticamente las grabaciones al cabo de poco tiempo. Si no se envía rápidamente una solicitud de conservación, es posible que el vídeo haya desaparecido antes incluso de que la persona lesionada sepa que existía.
Caja negra y datos del vehículo
Los camiones comerciales y muchos vehículos de pasajeros pueden contener datos electrónicos que ayuden a esclarecer lo que ocurrió antes del impacto. Estos datos pueden resultar especialmente importantes cuando se discute la velocidad, el frenado o el comportamiento del conductor.
- Velocidad del vehículo
- Actividad de frenado
- Movimientos del volante
- Aceleración
- Uso del cinturón de seguridad
- Información sobre el momento del accidente
En los casos de accidentes de tráfico graves, los datos electrónicos del vehículo pueden ayudar a determinar si el conductor intentó frenar, a qué velocidad circulaba el vehículo o si el accidente se podría haber evitado.
Pruebas materiales y bienes dañados
Las pruebas materiales también pueden desaparecer cuando se reparan los vehículos dañados, se tiran los productos o se subsanan las situaciones de peligro antes de que se fotografíen o se inspeccionen.
- Vehículos siniestrados
- Escaleras o barandillas rotas
- Productos defectuosos
- Ropa rasgada
- Marcas de frenada
- Patrones de escombros
- Maquinaria o equipos dañados
Una vez que cambie la situación, puede resultar mucho más difícil demostrar en qué condiciones se produjo el accidente.
Mantenimiento y registros de la empresa
Las empresas, las empresas de transporte por carretera, los propietarios de inmuebles y los empresarios pueden disponer de documentación que ayude a demostrar la negligencia. Esta documentación puede revelar si hubo quejas previas, inspecciones no realizadas, reparaciones inseguras o problemas de seguridad que se ignoraron.
- Informes de inspección
- Registros de mantenimiento
- Registros de los conductores
- Informes de incidentes
- Quejas relacionadas con la seguridad
- Correos electrónicos o mensajes internos
Algunos registros se eliminan o se sobrescriben de forma rutinaria, según las prácticas habituales de la empresa, a menos que alguien presente una solicitud formal para que se conserven.
Para qué sirve una carta de conservación
Una carta de conservación de pruebas, a veces denominada «carta de expoliación», es una notificación por escrito en la que se insta a una persona o empresa a conservar las pruebas ante la posibilidad de que se presente una demanda judicial.
En la carta se puede solicitar al destinatario que conserve las grabaciones de vídeo, los datos electrónicos, los registros de inspección, los expedientes de mantenimiento, los vehículos, el equipamiento, las fotografías, los correos electrónicos y cualquier otra información relacionada con el incidente.
Una vez que una parte tiene conocimiento de que unas pruebas pueden ser relevantes para una demanda judicial, destruirlas o no conservarlas puede acarrear graves consecuencias. Una carta de conservación de pruebas ayuda a demostrar que se informó a dicha parte de ello.
¿Qué ocurre si se destruyen las pruebas?
Las consecuencias dependen de qué pruebas se hayan perdido, de su importancia y de si se destruyeron por accidente, por negligencia o de forma intencionada.
Los tribunales pueden imponer sanciones
Si un tribunal determina que se han destruido pruebas de forma indebida, podrá imponer sanciones. Estas pueden variar en función de la gravedad de la conducta y del impacto que haya tenido la desaparición de las pruebas en el caso.
- Sanciones económicas
- Restricciones a determinadas defensas
- Exclusión de un testimonio
- Instrucciones del jurado sobre las pruebas que faltan
- Conclusiones desfavorables para la parte que no haya aportado las pruebas
Una inferencia adversa significa que se puede permitir al jurado suponer que las pruebas que faltan habrían sido desfavorables para la parte responsable de su pérdida o destrucción.
La destrucción intencionada puede minar la credibilidad
Cuando se destruyen pruebas de forma intencionada después de que una parte tenga conocimiento de que puede existir una reclamación, ello puede perjudicar gravemente la credibilidad de dicha parte. Por lo general, los tribunales se toman muy en serio la destrucción deliberada de pruebas.
Algunos ejemplos podrían ser: una empresa de transporte que borra los registros de sus conductores, una tienda que borra las grabaciones de las cámaras de vigilancia tras un incidente, el propietario de un inmueble que repara un peligro antes de documentarlo o un conductor que borra los datos de su teléfono tras un accidente.
Las pruebas pueden desaparecer más rápido de lo que la gente cree
Muchas personas lesionadas dan por sentado que las pruebas seguirán estando disponibles semanas o meses después. En realidad, las pruebas clave pueden desaparecer rápidamente.
Sistemas de eliminación automática
Los sistemas de vigilancia suelen sobrescribir las grabaciones de vídeo automáticamente. Dependiendo del sistema, las grabaciones pueden borrarse al cabo de 24 horas, 7 días, 30 días u otro periodo breve.
Si no se presenta rápidamente una solicitud de conservación, es posible que se pierdan para siempre imágenes valiosas antes de que nadie tenga la oportunidad de revisarlas.
La situación en el lugar de un accidente cambia rápidamente
Las condiciones físicas también pueden cambiar rápidamente. Se reparan los vehículos, se desechan los objetos dañados, se limpian los derrames, se derrite el hielo, se borran las marcas de derrape y se repara el material dañado.
Eso no siempre significa que el caso esté perdido, pero sí que complica la documentación.
Qué pueden hacer las víctimas lesionadas para ayudar a preservar las pruebas
Tomar medidas rápidamente tras un accidente puede ayudar a preservar pruebas importantes antes de que desaparezcan.
Fotografía todo lo que puedas
Las fotos y los vídeos pueden ayudar a conservar las condiciones tal y como eran en el momento del accidente. Si es posible, documenta los daños del vehículo, el estado de la carretera, los peligros, las lesiones, las condiciones meteorológicas, los escombros, la iluminación y los alrededores.
Solicitar informes de incidencias
Si la lesión se produjo en un negocio, una vivienda de alquiler, un lugar de trabajo o un lugar público, pregunta si se va a redactar un informe del incidente. Guarda copias de todo lo que te entreguen.
Evita reparar o desechar pruebas clave
Los vehículos dañados, los productos defectuosos, el material averiado, el calzado, la ropa, los cascos u otros objetos pueden convertirse más adelante en pruebas importantes. No los tires antes de que se comprenda su importancia.
Busca ayuda jurídica cuanto antes
La intervención temprana de los servicios jurídicos puede ayudar a determinar qué pruebas existen, quién las controla y cuáles deben conservarse. Se pueden enviar cartas de conservación antes de que se pierdan los vídeos, los registros o los datos electrónicos.
La falta de pruebas no siempre supone el fin del caso
Una demanda puede seguir adelante aunque falten algunas pruebas. Existen otros elementos que pueden respaldar el caso, como el testimonio de los testigos, los historiales médicos, las fotografías, los análisis de peritos y las pruebas materiales restantes.
Sin embargo, demostrar la responsabilidad suele resultar más difícil cuando desaparecen pruebas clave. Actuar con rapidez ofrece a las víctimas lesionadas la mejor oportunidad de preservar los hechos antes de que cambie el expediente.
Cuando desaparecen pruebas clave tras una lesión, actuar con rapidez puede ayudar a proteger el expediente y salvaguardar su reclamación. Póngase en contacto con Dermer Law hoy mismo para una consulta gratuita.